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sábado, 18 de junio de 2011

Educación a Distancia y Educación Presencial

Educación a Distancia y Educación Presencial
Ya sabemos que las nuevas tecnologías permiten cada vez más una democratización constante del conocimiento, sin embargo también debemos tener en cuenta que los espacios de estudio reales se han convertido ahora en aulas virtuales. Es así como cada vez más universidades prestigiosas del mundo ofrecen cursos y especializaciones a distancia. Ciertamente es una gran oportunidad para todos aquellos que no tienen ni el tiempo ni el dinero para trasladarse a otra ciudad del planeta para seguir sus cursos favoritos. Se trata entonces de una educación más barata, más accesible. Por ejemplo podemos estudiar desde casa y no tener que pagar la manutención de un nuevo departamento, dejando de lado nuestros quehaceres laborales.
Para conocer más acerca del tema tomaré como referencia un texto del Consorcio de Universidades de la Unesco. Se trata del capítulo “Modelos de aprendizaje en educación a distancia” extraído del libro “Educación a distancia y nuevas tecnologías: Espacio de reflexión”. Pues bien el autor de este capítulo, Fabio Chacón, nos indica que “la educación a distancia fue diseñada con el propósito de ampliar ese paradigma de clase eliminando las rígidas fronteras de espacio y tiempo que el mismo paradigma impone, es decir, ella demostró que los estudiantes y participantes podían aprender sin estar congregados en el mismo sitio y en el mismo tiempo”.
Es cierto, lo que antes era una premisa fundamental de los centros de estudio (el aula) ha mutado para convertirse en un espacio irreal y no táctil, al cual podemos ingresar gracias a la magia de los ordenadores. Es decir, que para ser admitidos en un centro de estudios no solo debemos tener capacidad y talento sino que además debemos de tener un elemento adicional: nuestro propio ordenador. Es como si la tecnología se hubiera adherido casi a nuestro cuerpo convirtiéndose en un órgano más.
Es cierto los ordenadores nos permiten disponer de la información necesaria para estudiar y realizar los trabajos que el centro de estudios nos asigne. Es decir podemos ilustrar nuestras monografías con texto, números, gráficos y hasta material audiovisual y animaciones flash. Y nadie niega que es un gran avance y una oportunidad para quienes, en este mundo de tiempos cada vez más escasos, desean profundizar sus estudios.
En ambos casos, estudios presenciales y estudios virtuales, tendremos a un maestro que nos orientará. Sin lugar a dudas, como en cualquier situación de esta vida, esta nueva forma de enseñanza llamada educación a distancia tiene sus pros y sus contras. Queda entonces en las manos de cada quien decidir entre comodidad y tiempo versus relación directa. Está claro que ninguna de las opciones es mejor que la otra. Cada una está diseñada para satisfacer distintas necesidades del estudiante, para adecuarse a un diferente tipo de aprendiz.
Algo que vale la pena destacar son los trabajos de grupo. En el caso de las clases presenciales, es obvio que ante una asignación grupal debemos reunirnos con nuestros colegas y amigos para cumplir con el proyecto. Pues ahora los integrantes del grupo, obviamente no se reúnen en una casa o en el jardín de la universidad, sino que pasan a formar parte de una comunidad virtual, donde de igual manera deberán verter sus opiniones, colaborar entre sí y discutir los temas. Sin embargo el aspecto meramente social y lúdico queda de lado. Es una relación entonces más rígida, propia de las personas que no tienen tiempo que perder en banalidades, aunque ello no quiere decir que no podamos hacer amigos.
Otro aspecto que es necesario destacar es que la educación presencial tradicional hace uso de distintos elementos de investigación tales como libros, revistas, videos, e Internet. Debemos hacer una búsqueda in situ, en el aula para terminar nuestro trabajo. En el caso de la educación a distancia, básicamente la información la tenemos inmediatamente y si restricciones gracias a su herramienta fundamental gratuita: Internet.
Finalmente nos quedan las conclusiones de que la educación a distancia es más autónoma, independiente y hasta interactiva (tecnológicamente hablado) que el tradicional. Sin embargo la educación tradicional presencial, ofrece otros beneficios como la socialización directa, tan importante para el ser humano. Mas información sobre la educ. a distancia AQUI

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